Suecia la pionera europea en pagos electrónicos

¿Podrías imaginarte una sociedad donde si pagaras con dinero en efectivo te miraran mal? ¿Qué harías si vas al banco y no tienen dinero en efectivo? ¿Hacer la compra que una barra de pan tengas que pagarla sí o sí con tarjeta? ¿Es el futuro? No, es Suecia y muy pronto se extenderá al resto de países civilizados, incluido España.

En Suecia juegan en otra liga, en avances sociales como técnicos, su forma de pensar esta una década más adelantada al resto de países Europeos. Los museos en Suecia huyen de tener dinero en efectivo. De hecho, el museo Abba lo tiene muy claro: “no queremos ir a contracorrientes y aceptar pagos en efectivo porque el efectivo está muerto”.

Suecia es el país del mundo donde se realizan más pagos electrónicos, y muchos ciudadanos prefieren la comodidad y facilidad de este pago para realizar todo tipo de compras. Pero como en todo en la vida, también hay detractores.

Hay movimientos de intelectuales que consideran que los pagos electrónicos atentan contra la intimidad del usuario y aumenta la vulnerabilidad personal ante los ciberdelincuentes. De hecho, los datos apoyan estas afirmaciones, dado que el año pasado el número de casos por fraude electrónico ascendió a más de 140.000, según el Ministerio de Justicia, es decir, unos casos que duplican a todos los registrados en toda la última década en Suecia

Pero, hay riesgos tanto para los que no quieren desprenderse del efectivo como para aquellos que no pueden ni verlo. Bjorn Eriksson, ex director de la policía de Suecia, considera que los mayores que siguen pagando en efectivo corren el riesgo de quedar marginados en la sociedad, mientras que los jóvenes que sólo hacen uso de los pagos electrónicos pueden endeudarse para toda la vida, por el simple hecho de que el dinero que ‘no se toca’ se valora menos.

Actualmente los billetes y monedas sólo representan un 2% de la economía de Suecia, frente al 7,7% de Estados Unidos o del 10% del resto de países europeos. Durante este 2015 sólo un 20% de los pagos de consumo realizados en Suecia se han hecho en efectivo, en comparación con el 75% del resto del mundo. Entre los pagos electrónicos, las tarjetas son los auténticos reyes del mambo, con 2.400 millones en transacciones de débito y crédito en 2013.

Tampoco resulta extraño ver que en Suecia los propios bancos estén desmantelando los cajeros automáticos en vista de la poca afluencia de gente sacando efectivo, algo que también les depara mayor beneficio gracias a las comisiones en pagos con tarjetas que se realizan anualmente en el país.

El gobierno sueco está a favor de este movimiento hacia los pagos electrónicos porque estas transacciones dejan rastro, con lo que se lucha con mayor eficiencia frente a la evasión de impuestos. Aun así, el banco central del país cree que, al menos durante los próximos 20 años, seguirá existiendo el efectivo, pero nadie podrá escapar a una cita ineludible con el avance tecnológico que abrazará a todas las sociedades en próximas décadas.

[Fuente: New York Times]